3.31.2008

mientras tanto

Sofía sonrió triste, aunque le costaba intentaba mantener la calma antes de pronunciar cada una de las palabras.
-"hoy me despido"- dijo en un hilo de voz, sabía que no era necesario el levantarla porque al otro lado, Valentín ponía el máximo de su atención- "me cansé de tanto juego, y me rindo"
las palabras habían sido pronunciada con total calma, con tanto control, que no sorprendió a ninguno de los dos.
Valentín no contestó, después de todo no era su despedida, era la de ella, él mismo ya había dicho palabras similares, y ahora que lo pensaba, había sido tanta la porfía que mantenían con lo que cada uno sentía que hasta el momento, no habían tomado otro camino que el terminar con las relaciones como estaban ahora.

-antes al menos nos reiamos, y luego de tanto tiempo, debo decir que echo de menos ver tu sonrisa- Sofía tragó con dificultad, rogaba qeu no se le escapara una lágrima, porque aunque quería llorar, ¿de qué serviría una lágrima ahora? podía ver el rostro inmutable que la observaba, serio con ese dejo de tristeza, pero apasible... aun mantenían la calma- ahora ni eso puedo sacar de ti... absolutamente nada, porque nos hemos dedicado más a hacernos daño que a disfrutar lo que tenemos, y me niego a eso, podría soportar que me hagan daño, pero no podría soportar que me obligues a hacertelo... no voy a tomar esa responsabilidad, asi que me rindo
Valentín miró hacia arriba, sabía que tarde o temprano las cosas decantarían en lo que estaban ahora, terminaría tal cual ambos habían no querido terminarla. Abrió sus ojos negros y odió a la muchacha que estaba en frente manteniendo la dignidad qu siempre había mostrado... la odió por sobre todas las cosas porque supo que en el fondo no era rendición lo que le ofrecía, sino el mas terrible de los orgullos... orgullo altanero, pulcro, digno
no tenía vanidad ni desprestigio, sabía que lo quería, y la amaba, ¡Dios como la amaba! pero no podía dejar pasar aquel amedrentamiento a su propio ego...
y no podría perdonarla, ni perdonarse el dejarla ir, pero ahora como estaban las cosas, era necesario, debia, con todo el dolor de lo que significa el deber, dar vuelta la cara y marcharse de la casa antes de qeu volvieran a caer en sus propios deseos.

3.19.2008

Como ola de MAr


mientras baja la marea y entre el vaiven del viento
casi como cuento despierto, siento que camino entre
una verdad y un acierto...

y no es el querer detenerse, no es querer depertarse
es poder entender que más allá del oleaje
el agua es agua, y no espuma brava
ni cerca cerrada que entorpezca el paso
ni pared de barro que se endurezca al sol

y mientras sube la marea, siento el mareo de ensueño
el perfume nuevo en los pulmones y en la lengua la sal de tus temblorosos labios
porque aunque sea un monstruo imaginario
es el mar lo que mueve tus pasos encandilados por aquel faro
de incertidumbres que es el corazón acelerado
frente a la promesa de tierra firme antes que llegue el ocaso.

2.29.2008

sales de mar


solía subir y bajar en la medida que el mar se movía con el vaivén del viento. En medio de la nada, mientras se dejaban en la bolsa de playa los problemas propios de la ciudad, parecía que se volvía a un estado que nadie sabía de donde venía, pero que todos podían recordar...
y se embuía nuevamente, dejando de lado el sonido de las personas gritando en la plaa, de los niños riendo, sintiendo en los oídos la presión de tantos kilos de agua todos juntos sobre su cuerpo frágil y tan grácil al mismo tiempo... nuevamente subía, ahora respiraba y se dejaba llevar por el mar, mientras en la cara, podía comenzar a sentir la tensión por la luz directa del sol... debía echarse bloqueador y comer algo, desde el desayuno que no comía nada, y en la mañana había comido tan poco, y era una lástima porque la mermelada de frutilla estaba maravillosa, la meme neuvamente se las había mandado...
volvió a respirar sintiendo el aroma salado y los gritos de la playa, sonrió para si, ahora era el momento oportuno para volver a meterse al agua, venía una ola grande, y estaba lo suficientemente lejos de los bañistas, a embuirse, escaparse, cerró los ojos y se metió hasta cuando no escuchó más que su propio latir del corazón, hasta cuando sus oídos no dieron mas que un pitido como respuesta, cuando en sus músculos el peso de tanta agua comenzaba a agobiarla, dio un par d ebrazadas sintiendo cómo el agua la llevaba más y más a lo hondo, sintiendo al mismo tiempo como el aire viajaba por sus arterias cada vez más lentamente...
y se dejó llevar por el vaivén de las olas, por la tersura de su piel aplastada por la inmensidad del mar, se dejó llevar hasta que salió nuevamente a la superficie donde abrió los ojos y sintió la luz del sol de lleno en su rostro.
estaba exhausta y tan lejos de la orilla, estaba llena de satisfacción y al mismo tiempo tan vacía... como cuando tienes sed y no puedes tomar agua aun cuando la tengas abajo tuyo, atrás, adelante, arriba y abajo... ahora sólo debía esperar al helicoptero para poder volver a la realidad que era su pequeño mundo en el departamento del centro de stgo, en ese mundo alejado de esa sensación de pertenencia que sentía hundida en el agua salada que ahora comenzaba a llenarle los pulmones.

1.17.2008

Esperanza se despertó aun asustada ante tantas realidades entremezcladas.
había dormide por casi tres meses desde la muerte de refugio, y ante el alboroto que se entretejía tanto dentro como fuera de su casa, pareciera ser que la ninia también quería dejar de gobernarse y comenzar a despertar en vez de seguir somnolienta ante tanta cosa que se avenía.
tomó los botines de lluvia, sacó su mochila de escuela, aquella amarillaa y roja que el papá le había traído desde otro país helado y tal vez mucho más civilizado. apartó a los colores que la querían detener y se llevó al naranjo y al verde arrastras hasta el bolso, tomó dos koalas que la miraban con alegría, dos barras de chocolates, una manzana y las galletas del desayuno, acurrucó a "la rucia" esa muñeca desaliñada con vestido corto que Sofía nunca había podido botar, sacó su capa de viaje color ocre, y se colocó el sombrero con pompones y bufanda pegada por el cual sus amigos en el jardín tanto la molestaban.
La pequea esperanza, con apenas 5 años, se había decidido a ir a buscar una respuesta al único lugar donde recordaba alguna vez las cosas eran realmente lo que eran. A la Casa de Iris, en el campo.

1.11.2008

solucion?


entonces el miedo la marcó
eran cosas mas importantes las que debia manejar?

nada como la iniciativa que nacia desde los labios de quien se mostraba como solucion
despues de todos, los sentimientos se comenzaban a entremezclar.

1.05.2008

Año Nuevo

Sabía que el nuevo año, más que traer algo de por si nuevo, era la promesa de poder desatar los grandes proyectos y que por una vez por todas, estos pudieran seguir adelante.
no era que efectivamente de un día a otro la mentalidad cambiara, mas bien era que la disposición para poder hacer ese cambio se lograra, así lo había visto siempre, cada año cuando brindaba con su familia, cuando veía lo poco (o lo mucho, dependiendo del año nuevo que recordara) que le faltaba.
Sin embargo, cuando dieron las doce, y al beber la copa de champaña no había nadie al otro lado del brindis, cuando el silencio siguió al único abrazo -con la mascota de hacía más de cinco años-, cuando la cena era para uno y las velas se apagaron antes de que se cumpliera la primera hora del nuevo año, supo que tal vez no había valido la pena el querer hacer tantos cambios sin otra compañía que sus recuerdos, sin otra intención que salir adelante sola.
Este nuevo año, no tenía que llevar a cabo lo que alguna vez soñó, este nuevo año era necesario que encontrara más allá de las ideas, lo que había dejado guardado en algún lugar de la memoria como aquello que sin ser importante, ahora se le hacía esencial para poder seguir adelante.


FELIZ AÑO NUEVO!

12.08.2007

Demandando

exigimos entre tanta cosa, ver mas alla de las razones que nos hacen ser lo que somos, sentir lo que no queremos y decir lo que no pensamos.

esperamos, que tarde o temprano, luego de establecer los lazos que son aceptados por quienes nos rodean las complicaciones solo sean parte de una endeble ilusion... acallamos las dudas y luego sonreimos tranquilos cuando al final del dia todo parece normal luego de habernos convencido de ello.

Son pocos los acontecimientos que se salen de nuestra rutina, y por lo mismo son los mas valiosos dentro de nuestro eterno mezcolanza de recuerdos... y son aquellos tambien los que salen en los pensamientos mientras caminas en medio de los arboles, la ciudad y el Sol que te da de lleno en la cara....

buenos recuerdos, precisos, dulces, y a la vez tan complejos... porque ademas aparecen los demonios en forma de dudas... y sin embargo, el aroma es tan embriagador y la piel se eriza con tanto temblor, que ceder una vez más a ellos no es más que el alineamiento logico que cada uno de nosotros debiera esperar

¿Pero cuanto mas nos dejaremos escapar?

11.20.2007

Memorando...

Habían pasado 6 años antes de que pudiera al fin abrir los ojos y sonreir con reougnancia hacia quienes se habían encargado a hacer la vida imposible, a aquellas que presentaban una forma de ver la vida que definitivamente no era la mia, y sacarle importancia a quienes no presentaban mas que un ideario de si mismas...
Habia prometido no volver nunca mas, porque luego de tanto tiempo, parecían los malos recuerdos más fuertes que los buenos, no porque los buenos no fueran realmente buenos, sino porque los malos recuerdos eran la cotidianeidad que tanto me costó dejar atrás.
No, definitivamente no vlvería, y era una decisión sana porque parecía otra en aquella jaula de rejas intelectuales. Sin embargo, como presa de una maldición propia, el destino me hizo regresar para reencontrar aquello que obvié por la infamia del olvido, por la desdicha de la rabia... por la ignorancia de lo importante que son las personas para uno hasta que las circunstancias más extremas se presentan para demostrar lo contrario.
Es que no podía ser de otra manera, así estaba escrito, no podría haber vuelto si no fuera por ella, porque cuando las cosas parecían más extremas, más oscuras y profundamente negativas, era ella la que se presentaba como la opción paralela, contraria, hasta como la solución definitiva.
Si no era por ella, de seguro no volvía... pero fue ella la que con su ausencia, demostró que aquellos malos momentos, aun cuando eran más que los buenos, no deben ser mayormente valorados, al punto de olvidar los buenos.
fue un buen recuerdo, es una gran enseñanza... y ahora, si bien al volver no la encuentro, como muchas veces me entregó su silencio para escuchar mis palabras, dejo este recuerdo, que más que lamento es la precisión misma de la necesidad de mantener la distancia a aquello que no valoramos, pero al mismo tiempo, acercarnos a aquellos que de forma desinteresada nos brindan sus manos.
No hay más palabras que puedan expresar esta ausencia... no hay silencio que pueda expresar esta pena. Aun asi, dejo en el infinito el recuerdo de una profesora que fue una maestra, y que más que lamentar su partida, agradezco su presencia y el haberla tenido, para mi, es un orgullo.


a
Rossana Barahona

10.11.2007

CAMINO



No se puede mirar a un lado cuando alguien extiende la mano desde el suelo cubierto de asfalto de la capital, de la misma manera que un lamento no se acalla aun cuando subes el volúmen del pendrive, y no esperes que al girar la mirada desaparezca ese rostro moreno, no bronceado por el sol, sino por los días y días de constante desaliento... sí, la vida pareciera que es más compleja de lo que muchas veces queremos que sea, y no la descomplejiza el quedarse embuido en la lectura de libros, en la teoría de los grandes pensadores, en el manifiesto que te entrega el camino indiscutible y frenético (no quiero decir ezquizofrénico) que te arreglan la vida pero te alejan de esta realidad que se desborda en la capital... te desconectan y te llevan a donde se supone está el ideal... y me pregunto, ¿dónde está este ideal?
Al menos para mi, luego de una mirada que desgarra ese sentido humano de la comprensión, se hace necesario ese baño de realidad que es mucho más agilizador y energizante que miles de intelectuales en sus libros y sus palabras que no salen de la dimensión en la cual fueron creadas -las ideas- Es más importante sentirse afectada por la realidad (aun cuando se flagele el alma por la incapacidad de darle solución a las cosas) que saberse los autores que hablan de humanidad, pero no saben lidiar con ella.

9.19.2007

Fiestas Patrias


La tía comenzó diciendo que en realidad esa era como la "casa de los Espíritus" cuando el ruido comenzó a inundar la cocina.
Mientras los "hombres de la casa" -que no eran más de 5 más dos invitados- jugaban poker al otro lado, en el living; nosotras las mujeres nos habíamos adueñado del "Centro de la Casa" -como decía mi abuela- por lo cual nuevamente pasabamos a ser las dueñas, mientras ella, la más vieja de todas, descansaba acostada en su cama con una buena taza de hierbas recién cortadas en el patio,sin que el ruido la afectara cosa que nadie entendía, salvo la tía, puesto que con tanto ruido "la Cote" podía dormir sin ningún problema -claro, la mayoría olvidabamos bien seguido que la abuelita era sorda-.

En realidad siempre fuimos ruidosas, y aun cuando los pololos de mis primas no hacían comentario al respecto,- sobre todo cuando estábamos todas reunidas- todas sabíamos que a escondidas y entre ellos se decían que aquella era la Casa de criaderos de brujas profesionales. Con tanta conversa y risotadas, historias reales e inventadas y eternas tazas de café, té, dulces y copas de ron con sabor a frambuesa, el criadero de brujas contaba con muchas adeptas, y mientras pasaba el tiempo, más potenciales brujas teníamos como aprendices. En aquella época eran cuatro las generaciones que convivían al unísono mientras los machos jugaban cartas. Teníamos desde la Madre Superiora de las brujas hasta aprendices de brujas pàsando por bruja a secas y proyectos de brujas... en ese entonces yo pasaba a ser la bruja intermadia. Todas igual de guapas (si, debo decir que todas teníamos una belleza distintiva, no sólo por ser nosotras, sino algo que se nos entregaba como genética por ser quienes éramos) con el mismo tono de voz chillón y un humor negro muy característico.

La familia era así... muchas mujeres que mandaban, con pocos hombres que hacían como que no obedecían y mucho cariño nacido desde dentro, muy dentro, para luego ser diseminado por todas partes en esta estirpe donde la sangre misma llamaba a ser entremezclada con las novedades difusas de los cambios de los tiempos; podíamos ver a mi abuela nacida en otro milenio, y a la Flor, que siempre sonriendo, ya sabía bien lo que era un celular y que aun no cumplía un año. Todas las mujeres brujas, y todos los hombres callados y risueños. Todos juntos en una casa para cinco (en total podíamos llegar perfectamente a las cincuenta personas) mientras afuera pasaba el dieciocho entre chicha y empanada, nosotras nos comíamos los dulces chilenos que eran para la once del otro día al mismo tiempo que nos tomábamos los tragos de ron con frambuesa y llenábamos la casa de voces a la vez que la abuela Cote se sacaba su audífono y se iba a acostar.

9.04.2007

infinidades

Derrepente la luz se apaga y nuevamente la oscuridad reinante se espesa con esa maraña de hilos que se entretejen con tan poca seriedad. Las emociones se desacostumbran con tanto traqueteo de palabras entrecortadas y sin sabor y "sinceramente" pasa a ser un estado de eterna desesperanza a no dejar de ser palabra.
No, no era el tiempo vertido entre tanta ceguera lo que nos había vuelto estúpidos, tampoco era el hecho de estar acostumbrados a dar tumbos entre los hilos y la noche. Nos habíamos vuelto estúpidos por que así lo quisimos, así mismo nos lo habíamos propuesto, y fue tan buena la apuesta que nos la creímos a las mil maravillas... si, estúpidos profesionales en la medida que nos alejabamos de lo que alguna vez dijimos era nuestro peor enemigo.

9.01.2007

He llegado ya



Pum-pum... pum-pum... pum-pum... 
Eran las tres de la mañana y parecía que no querían despertar, tampoco lo iban a hacer -se recordó con algo de ingenuidad- no despertarían... y era que ahora tomaba el peso de lo que había hecho hacía trece minutos y treinta y seis segundos. Si, había temrinado demasiado rápido como para notar lo importante que habían sido las últimas ocho semanas preparando todo... al parecer no había valido la pena, porque la tristeza, el dolor, el sufrimiento, el desengaño y todos los sentimientos que la habían llevado a casi bordear la locura ahora se desparramaban en conjunto a la sangre mientras intentaba calmar el corazón que de un momento a otro no quiso reconocer el error que había cometido. 
"Maldición" se dijo entre los dientes viendo ambos cuerpos dormidos uno junto al otro, "maldita sea la desesperación" Porque ella seguramente había sido la que había provocado que no los despertara, sólo disparó seguido, dos tiros a cada uno y listo, sin mediar aviso, sin saber si realmente aquello valía la pena (porque cuando abrió la puerta del ascensor, antes de entrar al departamento, ¡claro que valía la pena!) y algo en su instinto, luego de tantos discursos legitimadores que le dejaran la conciencia tranquila, le decía que realmente, no era la conciencia limpia uno de los factores que la había ayudado... Sólo había disparado, había entrado y luego disparado "¿Cómo era el plan?" se preguntaba para saber si no se había equivocado realmente, porque había pasado mucho tiempo intentando planear de la mejor manera su entrada, cómo los encontraría dormidos juntos, cómo él haría muchos amagues de explicar que habían terminado hacía más de un año, que no era necesario tanto drama y que si quería ayuda, podrían hablar... ella iba a negar, sobre todo al ver el rostro sonrojado de quien lo acompañaba, sentiría odio, y entonces el mar de emociones le daría la razón, tomaría el arma, le diría un "te quiero" delicado y dispararía. Pero ahora que las sirenas sonaban a lo lejos, y al notar que no había habido show más que aquel creado en su imaginación, decidió que el telón estaba abajo desde hacía tiempo, y que era mejor retirarse de las tablas, que era tiempo de morir también.

8.15.2007

Extrañezas


Parecía ser que extrañaba más que las palabras y atenciones delicadas y pocos serias. Extrañaba la complicidad, su hombro para pensar en el momento que las cosas no andaban mal y su pecho para llorar cuando sí lo hacían.
No la había desgarrado la muerte ni el desprecio. Fue la falta de cuidado y atención mezclada con una insólita traición disfrazada de infamia, así un día cualquiera se quitaron el saludo. Se ignoraron hasta que no se vieron más.
Desde entonces ambas vivían tranquilas con los recuerdos maravillosos de una amistad vieja destruida por idologías pero sin la tenacidad de volver a la carga intentando revivirla, por los viejos tiempos.

6.23.2007

Camino y Despedida


Nunca había prometido amor eterno porque tenía más que claro los problemas de la eternidad.

Lo extraño fue encontrar alguien igual a ella transformado en persona, con la misma capacidad de querer escondida entre los pliegues de la ropa…

Pero Valentín tenía un problema… él estaba más enamorado del amor que de otra cosa, él no amaba a alguien por ser esa persona, él amaba porque estaba en su naturaleza antes que cualquier cosa, en ello Sofía era más egoísta… no era capaz de dejarlo ir sin una explicación coherente.

-¿Por qué te empeñas en tener una vida normal cuando sabes que no es así?- preguntó, Valentín, sin esperar realmente una respuesta.

Sofía se volteó en la cama e intentó imaginárselo entre la oscuridad.

-Porque de alguna manera envidio aquella sinceridad, aquella simpleza de quien no tiene todo claro, pero que tiene más que claro lo que sucede en su corazón…. Porque me gusta sentir esto por ti más que cualquier cosa… no puedo evitarlo.

-Te darás cuenta que no eres capaz de vivir alejada de aquellos libros que en alguna forma vez como tu maldición…

-¿Quién dice que no me han convencido de ello?- preguntó, repentinamente- ¿Quién me dice que realmente no es así, que quien tiene que ir en mi lugar es otra persona?

Valentín sonrió como si hubiese esperado esa pregunta, y de alguna manera la hubiese estado preparando para responder desde hacía mucho.

-nadie dice eso, Sofía hermosa- habló como si estuviese recitando un poema- pero tienes que admitir que no tienes otro camino, el que estás siguiendo ahora es el que más te acomoda. Porque dime entonces ¿Por qué te sientes tan mal cuando sólo te tienes que acostumbrar a las cosas de la casa?... Tú no eres así… te lo aseguro

-Admite que me estás convenciendo para que te deje marchar sin remordimientos, al final se trata de tu propia conciencia

-Así es- contestó sorprendido por el razonamiento- Pero también porque no me atrevo a seguir al lado de alguien que estará más tiempo en otras cosas…No soy capaz de seguir a tu lado por mucho tiempo

-¿Me dejarás así como así?

-Probablemente, sí

Sofía se volteó completamente para evitar sentir el aroma del hombre, pero algo en su corazón la hizo dudar, por más que lo pensaba no soportaba lo que le estaban diciendo.

-Yo si soy capaz de dejar todo por ti, Valentín.

-Si lo sé- admitió abrazándola por la cintura- pero yo no soy capaz de ser el responsable de esa decisión… tal vez nos encontremos nuevamente y ahí podré decir sin problemas que quiero vivir contigo

-Pero tal vez sea demasiado tarde…

- Eso es un riesgo muy grande que soy capaz de tomar, pero no puedo tenerte ahora… no soy lo suficientemente valiente para decirte “déjalo todo”

Sofía se quedó ante el atardecer, observando, a lo lejos, cómo el fantasma de Valentín volvía a irse, todos los días a la misma hora. Había pasado mucho tiempo desde que se fue, pero la muchacha lo seguía recordando con ese dolor punzante en el corazón… Nunca volvería, y eso lo tenía más que claro, porque él mismo había encontrado su propio camino al escoger lo que quería, pero era inevitable mantener la esperanza, mantener la ilusión de volver a verlo regresar camino al campanario como aquella última vez… pero no importaba.

Entró a la habitación dejando de lado sus pensamientos, sacó un cuaderno y comenzó a escribir intentando sacar desde sus adentros todas las dudas de no poder seguir adelante.

Era difícil aceptarlo, pero después de todo, la vida seguía.

6.02.2007

Pastelería


Casi como despedida de los dulces que me han provocado la mayor de las adicciones.


Si no estás bien por la falta de almíbar,
si te falta corazón de mazapán;
y no quieres más que miel dormida
mezclada con nueces y con sonrisas en manantial.
¿Porqué, entonces, sigues batiendo,
cuando no hay más que harina sin moldear?

¿Acaso no escuchabas, niña de maravilla,
lo que la leche herbida provocaba cuando no estás?

Y más aún, cuando la mezcla está en su punto,
cuando aún no has horneado el pan
cuando falta, entonces la escencia,
vainilla, jengibre, hinojo o licor
te das cuenta que la sal no bastaba
y que sólo hacía falta amor.


Tomabas con manos celosas, la pisca de aquel embriagable sabor
con lágrimas intentabas subir la mezcla,
y por poco, el odio, nos ganó

Pero hoy el horno no camina
no queda más que el recuerdo de ese inolvidable olor
algunas cuantas migajas
y tal vez, un agridulce sabor.

5.15.2007

Frunciendo el Ceño


Camadería más allá del a sensación de pertenencia. Esa era la consigna antes de entrar a aquel grupo tan selecto. Los nervios no se desaparecían cuando entrabas por la puerta de madera y Cristal soplado de aquella secta plutárquica que invadía y controlaba la mayoría de las actividades de la ciudad. aL contrario, viendo la simpleza y magnifiscencia del lugar, no cabía duda de que era mucho más que camadería, te ofrecían el país entero. Sonrisas corteces, mucho silencio y ante todo, paz. Caminabas por el pasillo con la intención de mantenerte erguido, generalmente se llegaba con la idea de negociar, pero realmente aquello nunca sucedía, por la simple razón de que era tal el poder escondido entre cuatro paredes y unos diez apellidos, que no había nada que se les pudiera ofrecer.
Un garzón te llamaba, abría la puerta y te acompañaba a la terraza semicircular del último piso, (el edificio realmente no era muy grande, apenas unos ocho pisos, que sin embargo, contrastaban muy bien con los altos edificios de más de veinte pisos que lo rodeaba) donde el aroma a distintas comidas, todas sin duda alguna, muy finas, te recibían casi como burla.
Ese día caminé sin resquemores, me había costado sobreponerme al hormigue de mi estómago cuando crucé la primera mampara, ahora no sería el momento de retroceder, menos si tomaba el peso de la importancia que tenía mi presencia ahí.
-Buenas Tardes- hablaron sin parecer nerviosos... y claro, estaban en su ambiente.
Solo incliné la cabeza.
-Por favor, siéntese- dijo un hombre de unos treinta años, a su lado, un caballero de unos setenta u ochenta años me miró con ese tono burlezco que siempre odié desde que entré a la universidad, casi preguntándome qué hacía ahí, cuestionando mi posición tan alejada de mi cuna.
-Muchas Gracias- atiné a responder, después de todo, ya me habían amedrentado...
No recuerdo bien qué fue lo que conversamos desde un comienzo, casi como si eso no fuera muy importante (y realmente no lo era) se sintieron especialmente curiosos por mi apellido, preguntaron por mi familia, mi situación personal, si era casada, en fin, saber si realmente pasaba la "Prueba de Blancura" para que me trataran como a un igual.
-Entonces comencemos- dijo finalmente el caballero, al parecer había pasado la prueba, ahora necesitaba poder tranquilizarme para poder terminar lo que me habían encomendado- ¿qué es lo que viene a ofrecernos?
Asentí sin querer mirar hacia los lados, me molestaba -quizás demasiado- la presencia de los otros comensales que parecían conversar temas tan distintos que los que nos reunían a nosotros.
-No ofrecemos nada, señor Kulcis...- Respiré hondo- no es posible que su clase gobernante siga exigiendo lo mismo de siempre sabiendo como están las cosas...
-O sea, ha venido acá solo para darnos en la cara su incapacidad como gobernantes... ¿también quiere culparnos por eso?- sonrió, el caballero- acá las cosas no se trabajan acá, muchacha. Si no hay nada, nada tendrán, una ley muy simple
-¿Y acaso no le interesa lo que está pasando en todo el país?- parecía ilógico que un hombre que pudiera mostrar tal devoción por sus palabras, no fuera capaz de compadecerse con la situación en general- Usted tiene la posibilidad de ayudar a salir de esto, no queremos negociar, por el simple hecho de que es su deber ayudarnos...
-No lo es
-Quiero recordarle quien ha sido quien le ha entregado tantas ganancias, señor Kulcis- no pude guardar silencio
El anciano bajó la vista, estaba notoriamente enojado, no hizo nada, sólo se levantó con esa calma que se adquiere después de mucha vida vivida y se golpeó la plama derecho con el puño izquierdo.
-No tendrán mi ayuda.
-Lamento que sea así.
El resto es historia antigua. Tres meses después las fuerzas armadas salieron a las calles, nosotros ya estabamos preparados para defendernos.
Cinco años llevamos desde entonces, el poder lo tienen ellos (no por mucho tiempo) y la inestabilidad pasó a ser la normalidad.
Aquel edificio, sin embargo, sigue albergando a Kulcis. Como lo hizo por casi 200 años con sus antepasados.
Al Club, sólo sigo entrando para poder negociar.

5.12.2007

SOÑADOS


Un punto aparte, dos puntos seguidos, cuatro puntos suspensivos. Dos borrones con rabia y tres intentos de seguir el texto hacían que Sofía se sintiera que realmente no estaba cómoda con la escritura, y era que realmente no lo estaba.
Los días se habían sucedidos tranquilos, en semejanza al fluir de un buen río en primavera que llevaba las primeras aguas del deshielo.Pero ciertamente no era esa la realidad que ella vivía, aun cuando el sol aparecía en lo alto, cuando los días no mostraban muchas responsabilidades, cuando el invierno no quería aparecer borrando el otoño cuproso, las relaciones que mantenía con el exterior, sobre todo con quienes decían ser quienes la acompañaban, no dejaban de tener un sabor amargo con las reuniones que mantenían periódicamente, era más que la sensación de no conocerlos, era la incomodidad de que ellos tampoco la conocían.
¿Entonces porqué demonios seguía juntándose con ellos?
y seguramente, la fuerza de la costumbre parecía ser la respuesta que más hacía eco dentro de tantos sentimientos encontrados.
entonces respiró hondo y se dio cuenta que realmente nunca sabría cómo desahcerse de esas culpas que le carcomían la cabeza y que nunca contrariaban sentimientos como ese, principalmente porque al fin y al cabo, era tan cómodo (como lo era para ellos) mantener silencio, y hacer como que la distancia que se iba formando entre todos, era sólo un proceso natural del cansancio humano... y no tenía nada que ver con esa tendencia a guardar silencio que habían adquirido para evitar los conflictos.

5.04.2007

figuras de barro

Aun cuando parecía de porcelana, se desmoronó como barro húmedo. El Otoño parecía que avanzaba sin dar más que hablar, pero contrariamente se deslizó hasta que se hizo espeso, hasta que la tristeza se le colara por los poros, hasta que las habladurias y exigencias ajenas la llenaran de espesura, de silencio... de soledad.
entonces atrajo a su oídos dos estrellas que taparan con suaves sonidos los defectos que escuchaba repetitivamente, que desdibujara y recreara la realidad con la que siempre lidiaba y tenía que, finalmente, convivir.
Se cegó, se escondió mientras recogía los pedazos de barro deshecho, con las lágrimas se reconstruyó, y creyendo en lo que nunca había creído, dejando de lado las malas experiencias y aquello en lo que creyó sin razón, se paró con sus ojos tan cristalinos como siempre, con ese brillo de loza fina, con aquella sensación de eterno pensar que tantos criticaban, pero que al fin y al cabo no era más que su eterno existir.

4.28.2007

Más allá de la palabra



"Y llamaremos a la traición como aliada, cuando sea necesario poder impedir otros actos que no nazcan de nosotros, No será necesario un beso para demarcarla, ni tampoco serán conocidas las reacciones de quienes quiesieran realizarlas, bastará que se niegue tres veces antes del amanecer para que se concrete... tal vez se permita la participación a personas ajenas, pero deben recordar que, esencialmente, la traición es trabajo personal... para el traidor nacerán las penas del infierno... para el traicionado, la mancha de su nombre. Y no me miren así, yo no soy el hombre ni la mujer quien la ha creado, no soy más que un escribano, no soy yo quien ha permitido dejar entrar la discordia y la desconfianza, porque eso es lo que escencialmente han creado... pondremos también laa capacidades del traidor, debe saber de manipulación de situaciones, la invenciones de realidades, la imaginación (todo traidor debe ser imaginativo, o al menos un poco) las mentiras y, por supuestos, aquella buena manera de fingir, es necesario que sea un gran actor"
El escribano se volteó con su pluma en alto y demarcó las últimas letras del acta al tiempo que calentaba la cera para poner el sello real.
-Lástima que tan buenas características sea utlizadas para tantos egoístas fines y en tiempos de paz como los que estamos viviendo ahora.
La traición había sido escriturada, aparecía en la historia de la Isla Grande, por lo que ahora podía ser usada, tal cual había sido usada en tiempos del Antiguo Continente.