3.31.2007

Resfrío


El verano se desdibujó con cada gota que cayó del cielo, el primer día de Abril. Había llegado el otoño, de manera que las nubes se agolparon más que la gente a las puertas del metro, y sin mediar los problemas políticos que azotaban a la ciudad, se dejó caer, primero deslizándose en medio del viento que silbó al tiempo que los árboles se desnudaban ante la inminente ducha.
El gris citadino desapareció, por las calles, como tinta derramada, se vio corriendo aquel color oscuro que se había apoderado de la ciudad en la medida que avanzaban los fríos. Al tiempo que aparecían, miles de paraguas que se abrían casi como invitando a bailar, -de todas maneras la lluvia los mojaba igual con tanto viento levantado desde nadie sabe donde- La fiebre de Esperanza se iba incrementando sin dar pie a ser detenida, salvo por los sueños y situaciones que la niña iba viviendo.
Y entonces los colores aparecieron desde el fondo de la cama, donde Esperanza los había dejado dormir convencida de que era lo mejor, puesto que no se resfriarían.Sin embargo, sospechó que el naranjo se había escapado durante la noche, cuando las nubes llegaron golpeando tambores al tiempo que las estrellas se apagaban ante tanto ruido- nadie podía dormir con tal celebración-
-¿Y a quién celebran?- preguntó desde sus sueños mirando por la ventana a la espera de un nuevo día
-a la lluvia- contestó quien le hablaba
y así había sido, la lluvia había llegado envuelta en saludos y risas, entre tambores y luces altas, como si, ella, con todo su esplendor, fuera la única que traía aquello que la ciudad necesitaba. Por entremedio de los sonidos de truenos y las luces de relámpagos, el color naranjo había salido de su lugar en la cama, se había puesto sus botitas de agua y había escapado, llevándose consigo a café y mostaza. Con la lluvia se habían empapado (algo muy claro para la niña, puesto que habían dejado el paraguas botado a la entrada de la casa, cuando ella misma entró sin limpiar sus botas) y corriendo por la ciudad, la habían teñido de dorado, café y mostaza. El verde, en su afán perfeccionista de que no notaran en casa la desaparición del trío de locos, también había salido a su alcance, por lo cual, cuando corría a buscarlos en una esquina, resbaló antes de cruzar la calle y también algunas veredas se tiñeron con aquella mezcla que habían dejado al paso de aquella huida... Esperanza lo notó cuando despertó al otro día con aquel manto acuoso que cubría la ciudad, y que desde el segundo piso, donde se encontraba su habitación parecía una acuarela perfecta.
La fiebre había cesado (gracias a los cuidados de Sofía y Clara) Y por lo mismo, la pequeña niña no dejó de culparse por no ser capaz de controlar a esas invenciones suyas, que cada vez que podían, dejaban algún indicio de su existencia real.

3.19.2007

Sweet Dreams


MORIR DE AMOR

Sofía había inventado un nuevo mundo, se había negado a estar presente cuando la vida pasaba a invitarla a participar, y en su lugar, había creado sus propias historias basada en lo que podía leer, obtener y crear bajo la tutela nocturna de aquella casa que siempre había sido su morada.
Era tal su afán por poder demostrar que no era necesario darlo todo (como alguna vez lo había hecho), que se olvidó que guardando, tampoco era la mejor manera para poder enfrentarse al mundo.
Aquella noche, cuando Valentín demostró ser alguien demasiado importante para ella, cuando por fin se dio cuenta que las noches de plática, las discusiones que muchas veces parecían infundadas, los sueños, la manía de querer resguardar su aroma bajo los párpados, o peor aun, en su lengua, significaban que aquel corazón puesto bajo siete llaves, escondido entre diarios, libros y papel de distintos colores, había vuelto a latir luego de mucho tiempo.
-¿No podrás evitarlo?- se preguntó, mirándose al espejo que parecía hablarle sobre lo que ahora se avecinaba, habían estado tan cerca, habían estado casi memorizando lo que las manos sobre la piel podrían ofrecerles.
Sofía sonrió para sí, después de todo, tampoco quería evitar lo que parecía obvio que pasaría, y no era que no olvidara las heridas de guerra de un amor mal hayado, ni tampoco era que se sintiera sola, sino que simplemente, y aun a pesar de lo que aquel hombre le ofrecía, era capaz de desahcerse de ella misma con tal de que se encontrara con aquellos labios que parecían de mermelada cuando pronunciaban su nombre, cuando la llamaban o cuando la incitaban a dar por tierra aquellas murallas que había construído con tanto tiempo, porque ¿qué importaba volver a desgarrarse con tal de tenerlo unos momento?
¿¡Qué demonios importaba despertar al otro día preguntándose porqué había hecho lo que hizo, si en su cuerpo aún podía sentir transitar la sangre que le indicaba que las cosas habían sido más de lo que ella misma pudo imaginar!!?

Porque aun cuando era capaz de dejar aquel refugio que había construido para sí misma, la noche que se avenía ante tantas promesas de éxtasis mutuo, Sofía no dejaba de sentir que Valentín le pertenecía, sin que éste lo supiera realmente.

3.11.2007

CANELA EN EL AIRE

La primavera parecía haberse adelantado cuando la puerta se abrió a tanta magnitud de sucesos, no era solo que Sofía había vuelto a descubrir que la razón no lo era todo en el mundo, ni que Soledad dejara de llevar como maldición su nombre, ni que Clara enturbiara sus ojos con lágrimas de real dolor, ni que Estela apareciera como persona visible, ni que Paz dejara al fin, su guerra. Al contrario, había algo más el en ambiente, algo que hacía que los cambios vividos en la casa de las hermanas, se viviera por toda la ciudad y fuese llevado como vivencias propias por todas las personas.
Al menos así lo sentía Amparo cuando despertó el tercer día de toma del colegio, aun cuando Sofía se había negado a permitirle a asistir a tal cosa, sin ser lo suficientemente contraria a como lo había sido en otras ocasiones.
-Buenos días- escuchó que le hablaban cuando abrió los ojos a las campanadas que no se dejaron vencer a pesar del alboroto en la ciudad- ¿Has dormido bien?- preguntó la voz que la había sacado de los sueños
-buenos días- contestó, Amparo, como queriendo no despertar- sí... necesitaba dormir bien, y al fin lo hice.
Sus amigos (que ahora podía llamar sin temores, "amigos") sonrieron al verla intentar sentarse. Paz traía en sus manos, una jarra de café
-Has dormido como nunca- volvió a hablar el muchacho que la despertó- pero pareces otra con todo aquel descanso
-Es verdad- asintió Paz dándole el jarro de leche- te vez mucho mejor
Amparo sonrió, no era solo que se viera, sino que se sentía, como otra persona. Tomó la jarra que Paz le extendía casi como si fuera un juego, y bebió rodeada de las charlas de aquellos muchachos. Estaba todo magníficamente, sin duda alguna, porque al menos ahora podía estar con otra gente, sin temerles.

Las campanadas volvieron a sonar a lo lejos, por las mismas, se podía deducir que eran cerca de las ocho de la mañana, hacía tres días, a la misma hora, las cosas habían cambiado tanto, pero ahora, ahora, las cosas parecían tan calmas y gratificantes, que parecía que todos los gritos y ese quiebre a sus miedos, valieron la pena con tal de despertar con esa café con leche expediendo calor en sus manos y su hermana mirándola como si no alcanzara a reconocer en ella, la que alguna vez fue.
Las cosas no habían cambiado, se dijo mientras terminaba su desayuno, las cosas seguían iguales... pero ella sabía bien que no era así... al contrario, era el momento de que los sucesos al fin tomarán la ultima aceleración antes de terminar como debían hacerlo

3.02.2007

despertares...

Despierta.

"No es extraño encontrar en tus ojos la imagen de ti mismo, mi imagen disminuida, encontrar la distancia perfecta, una mezcla de líquido tibio y dolor a menta. Tus ojos transparentes, tu fina línea labial. Aquellos rasgos que te son propios, aquella imagen distante que no puedo corromper."

Sofía respiró hondo y volvió su vista al papel, quería terminar esto antes que la tomara por sorpresa la mañana.

"En un tormento encuentras la felicidad, en tu fantasma está mi calma, en tu miedo mi debilidad. Cuanto tiempo esperando que las palabras se alinearan para salir fundidas en un deseo. Aquella historia nació así, nacida de entre ambos y dilatada por nuestros recuerdos. Una historia que crece mientras la miras tomado de mi mano.

Hace tiempo pedí un deseo, en un soplo sobre el fuego se transformó en realidad pero no quieres seguir adelante, te podría contar mi historia, pero al final el pasado no es más que una carga, hoy solo quiero estar contigo, encontrarte dormido soñando conmigo, encontrar tu respiración junto al palpitar suave de mi presencia, encontrar una explicación lógica a algo que en sí no la tiene, encontrar todas las respuestas, ¿pero de que sirven si no tengo las preguntas?, esto es más que extraño, tú y yo lo sabemos, tú y yo, aquella frase que tanto había querido eliminar, hoy se transforma en un sentimiento contradictorio, te quiero y te odio, te espero y sin embargo no estoy aquí. No se lo que siento en sí, no se lo que puedo esperar de alguien que no espera nada en especial de sí mismo, y ese alguien soy yo. Tú solo eres mi acompañante, aquel amigo incondicional que es mucho más que eso.

¿Qué más puedo decir?, no hay palabras que puedan explicar lo que hoy está pasando. No hay sentimiento más contradictorio que el nuestro. No hay explicación más certera que tu sonrisa. Escapo, y de alguna manera me quiero refugiar en ti, te espero, pero deseo que el tiempo se detuviera en tu recuerdo. Después de todo también necesito de alguien a mi lado, más que alguien que me siga. ¿Despedida o bienvenida? En este momento sólo puedo pedirte que abras los ojos y me encuentres durmiendo a tu lado. Despiértame con un beso, y al fin me daré cuenta que todos los obstáculos han sido saltados. No hay vuelta atrás… ¿Pero quién quiere volver a ese lugar solitario teniéndote a ti?... nunca supe bien lo que alguna vez dije que era lo que quería, pero ahora, todo es tan confuso ahora…. El ahora transformado en un después, el te espero queriendo encontrarte otra vez… no se porque mientras sonrío las lágrimas quieren escaparse, no se porque no sigo cuando se que estas adelante…no se porque te creo sabiendo que aquello no tiene mas lógica que mi deseo, despierta, y en el sol de la mañana, en el palpitar suave del día, mientras camino entre la gente de la calle, mientras espero que todo sea un sueño, lo único que quiero es verte sonreír prendido en lo que alguna vez fue mi mas humilde deseo."

2.28.2007

Despertando

SI cada una de las palabras escritas terminaran siendo un encantamiento, de seguro estaría ahora plasmada en tu mente, dibujada como sombra nocturna, como alba dispuesta a tocar diana.
Sólo éstas palabras te puedo ofrecer en esta noche solitaria al amparo del cambio de invierno a primavera... solo pensamientos flotantes aprisionados en ríos de tinta oscura y suspiros escapados... y sin embargo, no sólo son suspiros, son sentidos rebuscados, ideales negados, esperanzas salidas de la nada...

2.11.2007

corazón

Había pasado mucho tiempo intentando engañarse luego de todo lo sucedido, mientras pasaba el tiempo, mientras transcurrian los segundos al tiempo que pasaban por su memoria cada uno de los recuerdos que había ido generando junto a quien la desechó por el simple capricho de su forma de ser.
Había tomado aquello que tanto le molestaba y lo había borrado de su memoria, luego había sacado algunos buenos momentos, los había adornado, luego había extrapolado miles de detalles, había asumido como verdaderas algunas coincidencia, había transformado y deformado situaciones, encuentros, discuciones o simple encuentros para limpiar de tristezas toda aquella nefasta relación... lo que no entendía del todo, era para qué le servía tanto afán para sacarse de encima todos los malos ratos que había tenido con aquel personaje.
Lamentablemente, no había podido olvidar, al contrario, por cada vez que volvía a evocar aquellos recuerdos, volvía a notar que no podía dejar de lado toda aquella corta historia, sabía en el fondo de su corazón que aun lo esperabam sabiendo que realmente nunca vendría.
-¿De verdad crees que no noto el porqué haces esto?- habló Valentín mientras dejaba de lado el libro que estaba leyendo
-No lo hago a propósito, Valentín- aclaró intentando no dejar espacio para las críticas que Valentín era tan bueno para entregar sin habérselas pedido
-Pero no evitas hacerlo, ¿no?
-no encuentro que sea malo- declaró mientras tomaba el cuaderno que mantenía toda la historia escritas a mano- al menos dime si es una buena historia...
-Aun lo quieres... ¿verdad?
-Eso no es importante- contestó tajante
-claro que lo es, porque no puedes escribir sin tomar en cuenta aquello que has vivido, vamos, no me digas que no lo sabías... ¿acaso crees que esto es solo escritura?- Sofía no quiso responder, a decir verdad, por alguna extraña razón, se negaba a renunciar a ese recuerdo- debes dejar de lado todo aquello que pasó, a menos que escribas lo que realmente pasó
-no lo quiero... lo sabes... pero no puedo dejar de recordar...
-entonces es como si lo hicieras
Sofía asintió, porque sabía que mantenía un recuerdo falso para poder mantener la idea de que no necesitaba a nadie más que a ella misma, aun sabiendo que extrañaba la sensación de preocupación por otra persona
-Entonces con mayor razón, no me puedes pedir que te deje intervenir en mi vida, Valentín... esto es sólo una historia
-pero podría ser mucho mas
-Podría- contestó, Sofía, tomando su cuaderno y alejándose de Valentín- pero no quiero que sea así.

1.21.2007

Puede Que pueda


Derecho a Rendirse


Una vez, antes de que el tiempo dictara de una vez y por todas, las cosas que tarde o temprano irían marcando la realidad de lo que día tras día vivieras como si fuera cierto, pensamos que las cosas eran más simples de lo que los "mayores" querían aceptar.
El tiempo, sin embargo, traía de la mano del segundero del reloj las mil y un complicaciones que implicaban estar siempre rodeados de la sociedad que habíamos forjado durante años y años de convivencia humana.
¿Qué había pasado?
La respuesta era simple, nos habíamos mimetizado tanto con el entorno, que finalmente, en su afán de absorbernos, pareció tener la razón, de manera que cedimos sin siquiera negar la posibilidad de un camino diferente a lo que todos habían tomado. Pero siempre está la puerta de escape, siempre está la posibilidad de, pase lo que pase, poder decir que hasta aquí llegas, puesto que de otra manera, no era posible que tanta gente siguiera viva. En el colegio era lo mismo que alguna vez había sido en la casa, y en el trabajo sería, sin peligro a equivocarse, lo mismo que había sido en la Universidad, las cadenas parecían no ser de metal, pero eran más fuertes que las del más templado acero, ¿Acaso era así como se controlaba a millones de personas? ¿Acaso era el campanario, en esa presencia eterna, en esa naturaleza de concreta frialdad y presencia poderosa lo que hacía entender, o peor aun, hacía creer a la gente que no había otra salida más que ser igual al resto, que las cosas estaban dadas de la nada, que no había posibilidades de cambiarlas, porque una presencia magnánima, más perfecta que nosotros, más inimaginable e imposible que nuestra propia existencia, era la que había ideado todo este orden de cosas?
Claro que las cosas se podían cambiar, eso nadie podría declararlo como falso, ni siquiera podría irse en contra el mismo Albacea en sus eternos discursos de desarrollo y humanidad... ¿Pero qué faltaba?
Estela respiró hondo y colocó sus labios tomando ese sabor metálico que la flauta le entregaba cuando comenzaban los ensayos, la diferencia, sin embargo, era obvia, este no era un ensayo, ni siquiera era posible equivocarse... no era posible que cuando se estaba jugando tantas cosas de un momento a otro, las imágenes de la gente en las calles, la ausencia de quien no parecía ser más que una niña y la sensación que, después de todo, estas cosas, tan simples que tomamos como si nos jugáramos la vida, no tenían la menor importancia, el dolor, el enfado, toda esa furia acumulada, la Soledad y la profunda tristeza, no se quitarían si entraba al conservatorio en este momento...
¿Acaso se estaba rindiendo?
No.
Era la simple realidad de que había algo más poderoso que la llevaba a hilar la música que sacaba desde sus pulmones por entre los labios y adornaba con el movimiento de sus dedos, las lágrimas podrían haberlo hecho notar ante el jurado que no tomó tanta emoción sino como el perfecto sentimentalismo de un artista.

12.21.2006

Navidad

Refugio.

Había sido un padre ejemplar, de ello no había dudas, pero por más que lo pensaba, no dejaba de sentir que la vida habia sido muy injusta... nunca antes se había preguntado si era necesario que su presencia permaneciera por amor a sus hijas, de hecho, nunca pensó siquiera que tendría que tomar una decisión de esa magnitud teniendo Esperanza apenas los cuatro años cumplidos. Pero cuando la muerte lo arrojó al otro extremo, con la obligación de tener que abandonar todo (como aluna vez Luz, su Esposa, también tuvo que elegir) no tuvo la fuerza necesaria para permanecer concreto en la casa. Era un padre ejemplar... muchas veces aquello dudó el seguir con aquel viaje que parecía eterno en medio de la nada, pero las cosas ya estaban claras, sus hijas tenían una nueva vida, y aun cuando Esperanza lo necesitara, aun cuando Sofía lo recordara, Soledad se sintiera abandonada, Estela y Clara se separaran, aun cuando Paz no parecía querer descansar y Amparo no entendiera todo lo que significaba en un mundo tan grande y a la vez tan pequeño, refugio debía abandonar su presencia para poder dejar de lado las fantasías que habían alejado a la familia entera de la realidad que abarcaba más de lo que debiera abarcar.
Sentencias era entonces aquella muerte?... no había duda, porque era, en todos aspectos, un padre ejemplar que no tuvo opciones de volver a la vida con la sola intención de ayudar a sus hijas.

12.10.2006

¿El juicio de la historia?

Respeto por los muertos... Por todos los muertos

Las cosas, entonces, terminan ahora como alguna vez comenzaron.
Al as calles comenzaron a salir la misma gente que alguna vez también salió.
A las calles, nuevamente, entramos nosotros con la mirada de poder establecer nuestro lugar, sin entender lo que había pasado...
Se fue un Dictador, es cierto, se marcho quien destruyó no solo sueños de quienes eran sus enemigos, sino de quienes parecieron, alguna vez, tomar partido por el mismo
¿Cuanto vale quien no supo respetar la fidelidad de quienes eran sus "leales" servidores?

NO SE RESPETA LA MUERTE DE QUIEN NO SUPO RESPETAR LA VIDA DE OTROS

11.30.2006

Campanario

A LA PUESTA DE SOL



La ciudad si bien no era pequeña, tampoco era grande. Con todo el ajetreo que se vivía día tras día, parecía ser, sin embargo, que era el mundo entero. Las personas convivían eternamente en un ajetreo incesante de ruido y sonidos, aromas colores y ante todo, indeferencia. Dentro de tanta multitud, la imagen del campanario se erguía orgullosa ante tanta calamidad. En la mañana parecía una gran roca de hielo pálida que recibía antes que nadie, el calor revivificador del Sol matutino. A medio día, en medio del auge de tanto movimiento, era quien reflejada la misma loz Solar, de manera que recordaba que aun faltaba la mitad del día, que debían apurarse, que los estaba vigilando en esa posición eterna y dominante, más grande que cualquier edificio a su alrededor, más perpetuo que las miles de vida que se aglomeraban en aquel espacio de cemento. Al atardecer, cuando las energías comenzaban a mostrarse todo lo deterioradas que estaban por el trabajo de todo un día, el Campanario se mostraba tranquilo, perfecto, iluminado como si de una exhibición de arte se tratara, con color cobre, era el último en despedir al Sol que daba a entender que el día terminaba... entonces llamaba con las campanas mantenidas en lo alto una... dos... tres veces sonaban mientras la gente se marchaba a sus hogares, entre admiradas de su presencia, entre odiando esa perpetuidad que con tanto trabajo, ellos mismos no podrían llegar a alcanzar.

11.10.2006

La Esperanza es lo último que se pierde

Esperanza.

Cuando crecemos muchas veces no recordamos cómo es el mundo que nos rodea cuando pequeños, o mejor dicho, no recordamos cómo las cosas pasaron a ser de simples a comlicadas, de sencillas y fáciles. Antes nos conformábamos con explicaciones que parecerían estar al borde de la creación del mundo a manos de la imaginación, pero luego del paso de los años, nos convencíamos de la casi incuestionable realidad de que no somos nada más que simples seres en medio de una muchedumbre. Alguna vez fuimos creadores, luego no seríamos más que simples observadores.
Pero Esperanza aun era pequeña para esas cosas, ni siquiera se preguntaba cómo la vida se volvía compleja y monótona, no porque la de ella no lo fuera, -porque siendo tan pequeña su vida era compleja- sino porque no era realmente importante que lo fuera o no.
A sus cortos cinco años ya decidía por sí misma cosas importantes como qué chocolate comer, a qué hora despertar en las noches y jugar mientras las otras dormían o simplemente si hacía caso a las palabras de Sofía, su hermana mayor... siempre escuchando lo que los animales decían (sobre todo los koalas que eran siempre tan desordenados) puesto que entendía que no era sólo ella la que vivía en este mundo... bueno, su mundo creado en miles de horas de imaginación y tranquilidad en las faldas de su padre.
La infancia de Esperanza era, al menos, normal, hasta el día que, entrando a la ciudad, luego de un día de campo que sirvió para poder alejarse de la presencia eterna del campanario, Refugio dejó de existir y ser el héroe de la pequeña en sus eternos cuentos infantiles. ambos dormían esperando la llegada a la ciudad, la muchacha si bien iba despierta, intentaba mantener en la memoria la sonrisa lejana y casi irreal de una mujer que parecía estar presente en algo más que sus recuerdos. Refugio, por su parte, no dejaba de ver en la niebla de los sueños la imágen de la mujer que le había ayudado a concebir a esas hijas suyas que parecían sacadas de algún recuerdo traspasando la propia existencia... nunca supieron el porqué ese camión llegó a donde estaba descansando soñando con su esposa, no porque, si la pequeña Esperanza estaba dormida en sus piernas al lado del pasillo, cayó al suelo para quedar atrapada mientras Refugio era desgarrado de este planeta por el golpe del asiento delantero sobre su pecho. Lo cierto era que mientras volvía a la vida de la casona en medio de esa gran ciudad vigilada por el inmenso campanario, supo que las cosas no serian como antes, no porque su padre no escaparía del trabajo con el afán de poder estar más con ella, no porque los colores que la acompañaban en sus aventuras, o los animales que siempre le hablaban incansablemente... sino era porque la casa no parecía ser la misma, sus hermanas, al parecer dejaban de ser ellas, aun sabiendo que las cosas no cambiaban, por más que faltara una persona, era imposible de sentir que verdaderamente era Refugio quien las mantenía unidas a aquel edificio, más que el parentesco o los lazos sanguíneos.
Esperanza, al parecer, estaba sola.

10.18.2006

Chocolate y Mermelada


Valentín.

No era extraño, a pesar de mantener muy a la vista esa cicatriz que le cruzaba el rostro, no de manera muy notorio, pero sí al menos dándole una seña de diferenciación, y de esa cojera que mantenía aun luego de haber pasado un año desde el accidente en el puente. Claro que no lo era, a pesar de su silencio y sus risas, de su presencia extrañamente gratificante y la sensación de estar casi al borde del colapso cuando intentaba hacerla hablar. Valentín era un hombre, por muchos aspectos, interesante, esquisitamente interesante... lo último muy a pesar de ella. -No hay nada como la literatura existencialista- había dicho el día que encontró en la vieja biblioteca de su padre el libro "el Extranjero"- una obra maestra... Sin embargo, notando la falta de pasión que se mostraba en ese libro, él no podía dejar de mostrarla por el resto de la vida. Sofía suspiró mirando el cuaderno donde la historia parecía transcurrir casi de manera imperceptible, ajena... aun cuando no lo era tanto. Valentín había comenzado con la idea, la había sentado frente a ese cuaderno que muchas veces pretendió no ser terminado, muchas veces por capricho, o por miedo. Cuando comenzó a escribir pensó que era la vida de esa casa la que la movía a escribir mientras la pluma dejaba la tinta verde sobre las hojas del cuaderno. Sin embargo, parecía ser que los motivos de tan extraña historia tenían más que ver con la presencia de aquel extraño que con la vida que cada una de sus hermanas llevaba dentro y fuera de la casa.
Valentín había pasado de ideario a motivo, a motor de todo lo que parecía ser parte de lo que Sofía había decidido dejar atrás.
-¿Y ya sabes cómo terminará la historia?- le preguntó antes de irse a dormir mirandola cómo traspasaba las dos últimas hojas del tercer capítulo
-No- contestó intentando retener en la nariz el aroma de aquel hombre que comenzaba a llevarse el dulce sueño de mermeladas y chocolates- pero al menos sé cómo me gustaría que terminara todo.
Y sonrió con aquel brillo en los ojos ozcuros, de aceituna... al menos, sabía que sin importar lo que ella misma comenzaba a sentir, valía la pena integrar a un personaje como aquel dentro de la historia.

10.01.2006

A veces lo lógico es lo más Difícil

Paz.
Si bien las cosas siempre habían sido igual, desde la muerte de Refugio, la cápsula de protección que había sido forjada desde su nacimiento se había roto por completo. La vida era más compleja que lo que ella misma muchas veces había querido creer, no por complejidad propia, sino por las mil decisiones que se debían tomar en minutos cruciales sin siquiera pensar.
Aquella mañana, antes de salir con la estampida de gente que llenaba, casi por completo, la calle, nunca pensó, ni siquiera imaginó que sentiría lo que ahora estaba sintiendo, ni menos previó lo que viviría rodeada de tanta gente desconocida. Valentín les había abierto la puerta sin una sola palabra, Sofía, la mayor de las hermanas, sin embargo, insistió que pensaran bien las cosas, aun sabiendo que en esos momentos, de la manera que se daban las cosas, que se darían las cosas, no era posible pensar.
-Al parecer hay más gente que la que decía Ángel, ¿No?- comentó Amparo, su hermana menor al notar que la vista se nublaba al escuchar tantos gritos como pasos, miles de ruidos que parecían tan ajenos a la ciudad, y que sin embargo, no dejaban de pertenecerles por completo.
-Al parecer todos van al campanario...- entonces se imaginó delante de Ángel con la mirada que muchas veces le brindó antes de que comenzara todo ese lío-... es mejor que fuéramos nosotras para allá...
Amparo sonrió con mucho entusiasmo, no sólo por lo que se venía, sino al ver que de la calle lateral, aparecían los compañeros de colegio con un lienzo, el lienzo pintado para la conmemoración de la muerte del Primer Maestro del Campanario (conmemoración, que de por cierto, parecía no ser celebrada si seguían las cosas como hasta ese momento)
Paz respiró hondo y notó, que por primera vez desde hacía mucho tiempo, que aun cuando la burbuja estaba rota, no sentía esas ganas de pelear que siempre había tenido, aun cuando los gritos de miles de personas rebotaban por los edificios, ella, dentro de su cabeza sentía que el silencio se hacía relajante.
-Es mejor que vayamos con la gente del colegio- dijo a su hermana menor, mientras ésta se mantenía con la calma del trabajo terminado. Paz se detuvo un momento y pensó que tal vez era mejor alejarse de tanto tumulto... aun cuando sabía que las cosas que sucederían, sin saber bien cuáles, eran, de por sí, inevitables.

9.22.2006

Hoy ten miedo de mí.


Las cosas casi parecían desbordarse entre tanta confusión, no por lo que tantas veces pensó sería una estupidez simplemente pensarlo, sino por lo que simplemente se fue formando en el día a día.
Sofía suspiró mientras seguía con la historia, era necesario terminar, terminar y alejarse, destruir todo lo que pudiera ligarla a ese hombre que parecía más un ánima, aquel hombre que anunciaba que la primavera era más que una simple estación del año.
-Pareces muy ocupada- habló, Valentín, mientras hojeaba otro de los libros que tanto parecían gustarle entrando a la bibliotecxa con toda naturalidad, casi como si el pensarlo lo atrayera- ¿Vas bien con la historia?
-Algo así- contestó nerviosa- Aun no encuentro el fin de todo esto, pero parece, al menos, una historia congruente.
-Tal vez sea ese el problema...- se volteó con sus ojos negros llenos de un fuego extraño- ¿No necesitas ayuda?
-Hasta el momento, no- contestó Sofía más nerviosa aun- Tal vez sea mejor que lo deje para mañana
-Es mejor que sigas- razonó, Valentín, mientras tomaba los tres libros que había seleccionado- es mejor que yo te deje trabajar.
Sofía asintió mirando la nueva hoja en blanco del cuaderno de historias. No podía imaginar cómo terminaría aquella historia, aquella y la de ella misma con ese hombre que parecía disfrutar con su nerviosismo, con su confusión, con su tendencia a guardar silencio.
Respiró hondo mirando el reloj que seguía marcando el paso del tiempo invertido en ese proyecto y sacó la cuenta de la tinta invertida, en los pensamientos, en los latidos, en cada una de las lágrimas que habían escapado ante la historia que había creado esa historia. Miró a la puerta esperando encontrar la mirada de quien le había dado la idea de seguir adelante, y suspiró al no encontrar respuestas a las mil preguntas y dudas que comenzaban a aparecer y no supo contestarse cuando, al encontrar su mirada en el reflejo de la ventana, se dijo si era capaz de volver a llorar por amor. No se contestó a si era capaz de sentir realmente, sin miedo a lo que sucedería, no se supo contestar si, después de todo, era capaz de dejar de lado la idea del hombre que nunca relamente llegó, para poder disfrutar este fantasma que se le encrustaba, a fuerza de pulso, donde se dijo, era mejor mantener distancia.

9.19.2006

No Adorarás Falsos Ídolos

Sofía.
-Es extraño intentar desaparecer cuando estás en la mira de todos. No sólo extraño, sino poco probechoso, poco humano...- Sofía aiguió caminando en círculos aun cuando sabía que le hablaban a ella- ¿Entiendes lo que digo, no?
-No
Valentín sonrió, parecía interesado en que aquella aprendiz no lo tomara en cuenta como debiera hacerlo... aun más le interesaba esa ligereza de carácter, esa sensación a hastío. Era todo un tema de conversación.
-¿ No entiendes?... ¿O no quieres entender?
-Puedes preguntar- contestó la muchacha mientras se sentaba en su escritorio, frente al cuaderno- pero puedo elegir no contestar, ¿No te parece?
-Claro que sí- Valentín volvió a pararse con una sonrisa- creo que es tiempo de que sigas adelante sola, entonces.
Sofía asintió sin mirarle la cara, dispuesta a terminar esa historia antes que las cosas se volvieran más complicadas para ambos. Tomó aire y esperó a escuchar la puerta cerrarse tras los pasos de Valentín aun sabiendo que realmente no saldría tan fácilmente. Pero salió.
Se habían conocido hacía ya tres meses, cuando Esperanza, su hermana menor, desapareció llevada por el instinto de conocer una ciudad tan grande y las ganas de escapar al silencio que la casa comenzaba a guardar ante tanta extrañeza. ya serían seis meses de la muerte de Refugio, el padre de las siete hermanas, y aun faltaban unos cuantos días para que las cosas cambiaran como lo hicieron ese año.
El lápiz volvió a recorrer el papel, dejando sobre la textura delicada el halo de tinta verde de la pluma que pasaba a ser más una reliquia que una verdadera herramienta para la escritura. "Entonces su presencia pasaba a ser más que perturbación, más que sombra, más que una simple compañía... lo necesitaba cerca"
Y paró de escribir, puesto que la última frase, si bien parecía ser una aseveración, era más una pregunta. Respiró ondo con miedo a responder y agachó la vista. Era necesario terminar con la historia, así todo volvería a la normalidad...
Se dijo eso pensando que era necesario pensarlo así, sabiendo que realmente nunca las cosas serían como alguna vez ella misma las vivió.

9.01.2006

CIEN AÑOS DE JUVENTUD


bueno chicos, asi es
espero poder encontrarme con ustedes en el Congreso Internacional de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile
como?
pues bien, puede participar asistiendo a las ponencias o solamente recibiendo a un extranjero como hermano adoptivo por esa semana (entre el 12 y el 17 de Septiembre)
aca les dejo el link para que se inscriban

www.centenariofech.cl

saludos y nos estamos viendo
(jojojo!!)